
Made in Perú
(Oscar
Sáenz Omar)
No
era evidente que llegue hasta el “frenchy” el perfume de esa flor
que nació y creció en las tierras bordeadas por el rio Huallaga, la
vertiente oriente de la cordillera de los Andes, el se encontraba
paseando a París al borde de la Sena, y tenia presente en su mente
la imagen y el perfume de la Azucena en el avión, sintiéndolo
imaginariamente este lo transportaba en tierras peruanas como un
halcón.
Rápidamente
comenzó a volar y ha través de ese vuelo ofrecía un homenaje a la
belleza y a aquella que la representaba: La mujer tingalesa.
La
tigresa peruana! A quien a el le daban ganas de cantarle una serenata
bajo las ventanas, (esperando que le abrieran las persianas)
acompañado cantaría con “El Lince” ese amigo que tocaba con la
guitarra melodías mexicanas. “El frenchy” ya estaba cansado,
quería lograr alejar de su mente con ansia a la vieja Brigitte
Bardot y “su” Francia que lo perseguían con constancia.
Y
este ya se imaginaba lejos, bien lejos a miles de kilómetros de
distancia, en Tingo Maria, y sin esperar se dirigía buscando
febrilmente una estancia!
Todo
pasaba en su mente como un viejo demente! Luego de tomarse una
aguajina, de comerse una Patarashca quiso tomarse un vaso de uña de
gato pero luego reflexiono bien y este lo dejo para mas rato, después
se fue a pasear, subió al mirador de la Cruz y extasiado vio a la
doncella Nunash, la bella durmiente e impaciente se dirigió a la
calle Enrique Pimentel para visitar el parque biológico. Pero hasta
donde quería ir a parar el?
El
quería ver la floresita de Azucena que el se imaginaba que no paraba
de soñar con el! Y “El frenchy” seguia, y loco corría
buscándola como si hubiese tomado una de estas Pusangas (brebajes)
“Levantate pájaro muerto” “Levantate Lázaro”
“Chuchuhuasi” “Para-Para” “Kiruma” o mejor un “Parate
hasta el fin del siglo” finalmente, como si se hubiese tomado un
“Uvachado” lo que lo hubiese puesto cabezón es que se hubiese
tomado este trago,
(Que es para las mujeres) "Un rompe calzón"
Casi
perdiendo la razón, por fin la vio llegando a destinación, la flor
de Azucena, y a su lado un lindo capullo, un jardinero que estaba
cuidando de cerca le dio la información, le dijo que habiendo
sembrado la semilla con amor, sabia que el capullo se iba a convertir
en una maravillosa flor,
y
que la había bautizado Brigitte B. en honor a Brigitte Bardot.
MERDE
NON ! Gritó “El frenchy” Hasta aquí el nombre de esa vieja
llegó!!!
Rennes
27/08/2014.

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