(Oscar
Sáenz Omar)
Hastiado
de la vida tan cara de los últimos años,
de
los sufrimientos y de los fuertes desengaños,
Agustino
decidió de suicidarse ahogándose en el baño del
Supermercado, diciéndose que este era su destino abrió
la
puerta y entró dejando su canasta sin compras de lado...
Maldita
suerte! El no pudo decidir de su propia muerte!
El
baño de mierda estaba atorado!
Atolondrado
salio del baño rápidamente,e indignado gritaba..
Que por esa indecencia no podía ser indulgente!
Que por esa indecencia no podía ser indulgente!
Que
el no había escogido morir asfixiado por la pestilencia
de la gente!
Recogiendo
su canasta y fuertemente sacudido por el olor,
comenzó a pensar que el suicidio no era la mejor solución,
Agustino se dirigió para hacer sus compras sin mucha ilusión,
Agustino se dirigió para hacer sus compras sin mucha ilusión,
pues
compraba lo que el debía comprar sin margen a la
exageración.
Con
su canasta a mitad vacía
paso
a
la caja
para pagar
lo
que debía, y mirando
a
la cajera crispada
dándose
cuenta
que en
su carta
bancaria
ya
no
le
quedaba nada,
dejo
en la caja todo lo que había comprado y
se
alejo
de la tienda avergonzado;
Respirando
como un jumento se encaminó
hacia
su
apartamento
renegando
amargado....
Contra
ese maldito
baño atorado.
Rennes
12/01/2017.

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