Confidencias post-coïtales
(Oscar Saenz
Omar)
Susurrandole
al oido y
sacudiendo
despacio su apenas
cubierta espalda,
yo
le decia mientras
que ella
profundamente dormia.
Despiertate.....
ya es casi el medio dia …no
pude nombrarla,
porque de ayer en la noche cuando la
conoci,
hasta
hoy dia cuando me desperté,
en mi mente yo
lo
buscaba e
insistia, pero su nombre no me venia, ella se despertaba
atontada con
una sonrisa perezosa
mirandome, y
escrutando igualmente
mi cuarto,
intrigada y
sin decir nada.
Yo
le lanzaba un desesperado « buenos dias cherie » para
cubrir el silencio, embarazado porque yo sabia que en mis palabras no
habian ni una pizca de conviccion, ese « cherie »
remplazaba los nombres que vergonzosamente yo olvidaba, derrepente
porque con esos encuentros
yo
no me esperaba, ni me ilusionaba con nada.
Las
cosas eran asi, que podia hacer, yo que no sabia decirle no al
placer, ni queria meterle freno al desenfreno, porque despues que yo
habia llegado a Europa me creia vivir en otra epoca, yo, el bardo
cantando en los restaurantes o en las salas de fiestas patronales,
entre los señores feudales, las griterias y los bacanales alli mismo
donde las libertinas me escuchaban, corrian y me caian como
serpentinas en los carnavales.
Y
casi todos los dias me encontraba en mi cama con una nueva dama, no
sabiendo ni como se llamaba ni de donde venia. Despues de una mareada
noche, estabamos desorientados al despertarnos, apenas si nos
mirabamos cuando tomabamos el café caliente sin tener mucho de que
hablar ni de sentirse obligados de hacerse vanas promesas que nos
llevarian a pensar en el futuro, yo pienso que solo queriamos vivir
el presente, sin pensar un dia a lavar nuestros trapos juntos ni a
preguntarnos por la marca del detergente.
Y
por las confidencias post-coïtales, me parecia mas decente de
hacerlas solo, entre yo y mi mente, esta que no paraba de hablarme
del preservativo y de tratarme de idiota inconciente !
Oups....Me
vi obligado despues a tenerlo bien presente.....
Terminabamos
el café, y yo, galante la acompañaba en el ascensor. Carajo !
Quince pisos de mi edificio hasta abajo mirando el techo ! Luego
nos murmurabamos un « nos estamos viendo » sabiendo que
nos dariamos el ultimo beso.
Con
esto, todo estaba dicho, y yo regresaba al ascensor pensando que yo
comenzaba el medio dia en todo su resplandor, esperando que quizas
algun dia a mi puerta tocaria el gran amor, yo lo sabria, si una de
esas damas subiria los quince pisos hasta mi cuarto para declararme
su amor, con una pata rota, asmatica....
Y
sin ascensor !!!
Rennes 02/12/2013.


Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire