lundi 2 décembre 2013

CONFIDENCIAS POST-COÏTALES


                                                Confidencias post-coïtales
                                (Oscar Saenz Omar)

Susurrandole al oido y sacudiendo despacio su apenas cubierta espalda,
yo le decia mientras que ella profundamente dormia.
Despiertate..... ya es casi el medio dia …no pude nombrarla, porque de ayer en la noche cuando la conoci, hasta hoy dia cuando me desperté, en mi mente yo lo buscaba e insistia, pero su nombre no me venia, ella se despertaba atontada con una sonrisa perezosa mirandome, y escrutando igualmente mi cuarto, intrigada y sin decir nada.

Yo le lanzaba un desesperado « buenos dias cherie » para cubrir el silencio, embarazado porque yo sabia que en mis palabras no habian ni una pizca de conviccion, ese « cherie » remplazaba los nombres que vergonzosamente yo olvidaba, derrepente porque con esos encuentros
yo no me esperaba, ni me ilusionaba con nada.

Las cosas eran asi, que podia hacer, yo que no sabia decirle no al placer, ni queria meterle freno al desenfreno, porque despues que yo habia llegado a Europa me creia vivir en otra epoca, yo, el bardo cantando en los restaurantes o en las salas de fiestas patronales, entre los señores feudales, las griterias y los bacanales alli mismo donde las libertinas me escuchaban, corrian y me caian como serpentinas en los carnavales.

Y casi todos los dias me encontraba en mi cama con una nueva dama, no sabiendo ni como se llamaba ni de donde venia. Despues de una mareada noche, estabamos desorientados al despertarnos, apenas si nos mirabamos cuando tomabamos el café caliente sin tener mucho de que hablar ni de sentirse obligados de hacerse vanas promesas que nos llevarian a pensar en el futuro, yo pienso que solo queriamos vivir el presente, sin pensar un dia a lavar nuestros trapos juntos ni a preguntarnos por la marca del detergente.
Y por las confidencias post-coïtales, me parecia mas decente de hacerlas solo, entre yo y mi mente, esta que no paraba de hablarme del preservativo y de tratarme de idiota inconciente !
Oups....Me vi obligado despues a tenerlo bien presente..... 

Terminabamos el café, y yo, galante la acompañaba en el ascensor. Carajo ! Quince pisos de mi edificio hasta abajo mirando el techo ! Luego nos murmurabamos un « nos estamos viendo » sabiendo que nos dariamos el ultimo beso.
Con esto, todo estaba dicho, y yo regresaba al ascensor pensando que yo comenzaba el medio dia en todo su resplandor, esperando que quizas algun dia a mi puerta tocaria el gran amor, yo lo sabria, si una de esas damas subiria los quince pisos hasta mi cuarto para declararme su amor, con una pata rota, asmatica....
Y sin ascensor !!!


                                                                  Rennes 02/12/2013.


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