....
Al
abrir los ojos “Ayer por la mañana” en mi cama, en la puerta del
cuarto vi una silueta;
Sorprendido,
a mitad despierto y a mitad dormido yo pensé que era E.T. El
Extraterrestre!
No,
no era este, era mi mujer, que se preocupaba y escrutaba
ensayando de ver si yo me movía en la oscuridad, ella no sabia que
hacer, eran las dos y media de la tarde, y yo todavía no me
levantaba.
Pensaba
yo, que ella nerviosa se preguntaba si yo dormía
profundamente o si yo descansaba “eternamente”
Riéndome
le dije, que morirme... Todavía, “No estaba a la orden del día”
Y
por si acaso....Le di la lista de lo que yo no quería:
Ni
ceremonia, ni misa, ni cura, ni otra superchería.
Tocando
madera añadí que si ella iba a llorarme, que podía hacerlo como lo
sentía, y que no lo haga como la plañidera, experimentada en
llorar,
porque
yo estaba seguro que mi hermana “La Flaca” no lo iba soportar;
Y
que por favor! que no baile sobre mi tumba una marinera,
ni
que entone una canción de esas que utilizan a la ocasión ....
Y
sobre todo que evite de danzar-me un regatón, ese baile donde se
mueve vulgarmente todo sin moderación!.
Oscar
Sáenz Omar.
Rennes
19/10/2015.

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