dimanche 30 mars 2014

Mi Ceviche dominical

Mi Ceviche dominical
(Oscar Saenz Omar)

Francamente hoy dia me levante molesto conmigo ! Yo habia faltado a la misa, a la que religiosamente, esté donde esté, todos los domingos yo asistia, que falta de respeto y que atropello a la razon ! Y la razon fué que me habia levantado tarde de mi cama, despues que con los vecinos de mi cuarto del hotel, hasta la cinco de la mañana yo habia hecho la jarana.

Mi justificacion era pesima y mal venida, era como un mojon a la deriva que no podia alcanzar el puerto que el queria !

Eran ya las dos de la tarde y yo no tenia hambre, pero como siempre de rutina me dirigi al bar-restaurant del hotel, pasando por la piscina, en esta, no habia casi nadie porque el buen tiempo no se habia hecho presente, el restaurant igual, estaba vacio, traversé la puerta y me senté en la sala, esta con sus inmensos vidrios me brindaban una hermosa vista panoramica, vi al frente solo tres o cuatro personas sentadas al borde de la piscina esperando el sol que tardaba en llegar, y yo, para calmar el dolor de cabeza, comandé un ceviche una aspirina y una cerveza.

Comandé al mesero y cuando me lo trajo, no mas tarde que ahora, comenzé a comerme con fondo de musica criolla, un rico cevillano bien peruano de corvina y patas de pulpo, al limon verde cocinado, con aji, para que me pimiente el domingo y con su mais, su mote, su lechuga, y su camote y la obligada cerveza bien helada que me hacia despertar como si en la piscina yo nadara ! Levanté los ojos por el ruido y lo que vi fué maravilloso, aparecio en ese momento del fondo de la piscina, la descendiente de la diosa azteca del agua viva, Calchiuhtlicue ! Esto es lo que el tio Google contaba, pero yo para hacerla mas simple exclamaba...Una sirena !!! Señalandola alucinado yo gritaba !
Ella salia, como emergiendo de la nada, rapidamente al borde de la piscina se sentaba con lo que dios generosamente le habia dado, y como implorando al cielo, los rayos del sol con su rostro los buscaba, sin saber que sus bronceadas espaldas, coqueta ella me las mostraba, esa mujer algo tenia... realmente me lo preguntaba, porque yo no lo sabia ?....Es que era el reloj o el brillo de su anillo que como un iman « espiritual » me atraia ?

Graciosa y rapidamente de un salto se levanto y hacia el restaurant como flotando en un desfile de moda se dirigio, regalandome una sonrisa y hablandome con los ojos, una invitacion exquisa ella me envio, yo comprendi exactamente la mitad de lo que me habia dicho de la puerta, al mismo tiempo me di cuenta que la pobre era tuerta ! Ella me miraba como si lo hiciera del cerrojo de una puerta, o como si estuviera guiñandome un ojo.
Inocente que yo era, yo le miraba los pechos ensayando de esquivar su mirada, ella daba la impresion que ofrecia todo sin pedir nada.

Me llamo Jorge Elduro, me presenté timidamente con apuro, Ta...Ta.... Ta....nia Sa..sa...ss....alope ! Me contesto ella tartamudeando, felizmente que la pobre Tania Salope no era sordamuda, me dije yo pensando en su galope, luego la invité a sentarse, ya que ella de sus atributos hacia derroche y yo me sentia al lado de ella, como una sombra en la noche, en el bar, el mesero y su compañero se reian haciendo gestos groseros sin dejar de mirar su pulposo trasero, es por eso que insisti para que se sentara a comer el ceviche y a tomar una cerveza, haciendolo ella acepto todo esto con un movimiento afirmativo de la cabeza, ella casi en silencio conmigo compartio, y era mejor asi, menos hablabamos y mejor yo me sentia, ella con su sonrisa y su guiño, y yo con mi mirada que ha medias consentia.

Y asi, casi sin hablar terminamos de comer, luego sin querer queriendo, tomados de la mano a mi cuarto nos encaminamos, era obvio de pensar que cansado como yo estaba yo la invitaria a hacer conmigo una siesta, y en silencio fué lo que hicimos y fué asi como comenzo nuestra fiesta, esta que duro una semana y un dia, el tiempo que duro en esa ciudad, mi trabajo y mi estadia.

30/03/2014.

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