mardi 17 septembre 2013

Los ojos de la Benahim



                                                            Los ojos de la Benahim
                                     (Oscar Saenz Omar)

En mi curso de teatro haciendo un ejercicio de
improvisacion tuve que hacer una pausa para darles
una explicacion, la razon era decirles que todo dependia
del juego y de la pasion con la que ellos se exprimian, los contrastes de sentimientos, la accion y la reaccion.

En un lapsus los ojos de Benahim se cruzaron
con los mios, fué un momento, un instante,
una fraccion de segundo, pero esto me fué rotundo,
el color castaño de sus ojos me hablaban,
y yo que no era huraño me alborotaba facundo.

Fué una suspension en el tiempo donde las preguntas
sobre el ejercicio me eran ausentes, yo no sabia que
pensar, ni si su mirada estaba llena de pasion o de una
pisca de admiracion, llegué hasta preguntarme si ella realmente captaba todo lo que yo les explicaba.

Esto paso en un instante, y ese instante duraba una eternidad, nos mirabamos y nos conquistabamos, sin hablarnos muchas cosas nos deciamos, nuestra conversacion visual era una mezcla de comprension y de complicidad haciendonos la misma interrogacion sobre este inesperado descubrimiento a tal punto de llegar mirandonos a preguntarnos si nosotros un dia llegariamos a dar el paso a un tal atrevimiento,
de hacer real eso que coqueteaba en nuestro pensamiento.

Eran momentos de comunion y de temor de dejarse llevar por esa sinfonia de sentimientos, la incapacidad involuntaria a la expresion oral, y obligatoriamente todo pasaba por el mirar ;
Sentimientos ya conocidos o pasajeramente olvidados,
pasion, amor, ternura, en un cruce de miradas todo este concierto nos fué sin pedirlo obsequiado, pero nosotros nos regalamos el remordimiento culpabilisandonos, ya que ella era mi alumna y en secreto nos dabamos nuestros consentimientos, dos cosas diferentes nos atraia, a mi, la mujer apasionada, y a ella, el fruto prohibido del profesor bien decidido ;
Yo vivia « casi » solo, y ella « sola » con su hijo y su marido;
Para nosotros era dificil de encontrar la salida a ese embrollo de sensaciones, y de traducir lo que querian exprimir nuestros corazones.

Con el ruido que mis alumnos hacian y perdido en la confusion, en un pestañear regresé a la realidad, vi a su marido que la vino a buscar ya que mi curso estaba por terminar, ella me miro y a el lo siguio sumisa y eso me tiro apenas una velada sonrisa, se fueron todos y el problema fué que me quedé solo en la sala de teatro haciendome con los ojos de la Benahim todo un cinema.

Pensando en esto, años despues me sonrio, y no reniego ni me molesto porque ella me habia dado dias despues, momentos exquisitos y pasionados...Y Que Carajo ! Me hincho las pelotas el no haber concluido ! porque supe mas tarde que ella lo hacia por colera al infidel marido, y cuando por fin sus ojos me dijeron que queria probar el fruto prohibido, yo no quise aceptar porque era muy facil tirar sobre un pajaro herido, yo sabia que a ella yo le gustaba, pero era el su querido, es por eso que le pedi que se fuera, Pucha renegé contra mi el hecho de no haber sido un atrevido !

Perpleja ella se fué privandome de su fievre, de su ardor, y de su mirada perdida en la Duna, y yo sufriendo por mi boludez, me quedé solo sin probar su tan esperada fufuna.

Que importa ! « Mea culpa » no puedo decir que dejar escapar esa ocasion fué un error, porque si yo hubiese aprovechado de su fragilidad, hubiese sido para mi un deshonor ;

Y lo que me hace sentir bien y que me asombra,
es que increiblemente mi cerebro reacciono en ese momento preciso mas rapido que mi sombra, y que Osquitar chico hasta
ahora despertandose de sus sueños la nombra y se comporta como un joven danzarin cuando piensa en.......
« Los ojos de la Benahim ».
                                                                    Rennes 17/09/2013.

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