Mariposeando
como una mariquita se pavoneaba ese zángano de Pepito el mosquito
probando la miel de las abejas y ensayando de conquistar a Filomena
la coqueta reina de la colmena, sabia que para ella, el no era de su
rango, pero esto no le molestaba, al contrario, le gustaba y el
pensaba que al juego le daba picante y esto le caía como un guante.
No
se daba cuenta que el con su juego era pesado y no había quien lo
aguante, cuando sorpresivamente escucho la alarma que una obrera
había lanzado al instante, una abeja africana se acercaba
peligrosamente, Pepito se fue corriendo asustado por la temida abeja
africana porque todo el mundo sabia que esta atacaba cuando se le
daba la gana, cansado de correr quiso volar pero de tanto ensayar de
chupar la miel sus alas no se le pudieron desplegar, aminoró la
cadencia y continuó a caminar lentamente, en su huida cruzo a la
inquieta limaza que había dejado su traza, esta sin siquiera mirarlo
se quejaba de la señora caracol diciéndole que no era justo que
ella tenga y pueda esconderse en su propia casa;
La
terrible abeja dirigiéndose hacia la colmena sintió el olor que
había dejado la limaza con su traza, frenó al seco su vuelo y dio
la media vuelta dirigiéndose en picada hacia la limaza sin
preocuparse de las obreras de la colmena que estaban zumbando en
estado de alarma, ni del mosquito que asustado perdía la calma;
Como
un avión de caza se
escucho el ruido
en el firmamento y en pocos segundos esta se hizo
presente traversandole
el aguijón a
la limaza
de
la espalda hasta el
vientre, el ataque fue rápido y contundente y la pobre se
paralizo de repente y apenas tuvo el tiempo de gritar !Ayudame
pepito!
Pero
este
cobardemente
presintiendo el acecho
comenzó a retroceder
sigilosamente haciendo
sin querer un
Moonwalk a lo Michael
Jackson;
Al
darse cuenta, se
distrajo pensando
que Filomena se
hubiese
enamorado de el
si hubiera
visto la fineza de sus
movimientos,
pero un sonido
sordo lo sacó
de sus pensamientos, la abeja sin ningún sentimiento mordió
a la victima,
la pobre ni se defendió,
Pepito
vio la sangre que brotaba
y se dijo
que para la limaza este seria el
ultimo día
en el que ella
soñaría de
refugiarse en
su propia casa;
Mirándola,
impotente sabia
que no podía hacer nada para ayudarla, la limaza lo miraba con ojos
de pescado frito y el
apenas si podía entender
su desesperado grito, mientras la africana de un ojo lo miraba y
le gritaba... No
me molestes mosquito! Vete
cochino!
Has vagado tanto que
debes estar contaminado,
y
es por eso y nada mas
que prefiero dejarte
de lado!
Este
por lo bajo murmuro
colérico.....Ningún
respeto! Y
en mi propio país!
La
puta que la pario, esta
africana sin
papeles sin querer
queriendo me ofendió!
Insultándola
por lo bajo
hacia el bosque se dirigió e
hipocondríaco
que era pensaba
en lo que había osado
decirle “La
atorrante
abeja inmigrante”
y en
los problemas que tendría
que evitar de
ahora en adelante,
el Sida, el
Zica,
la Dengue,
la Malaria,
el
Chikungunya
y todas las enfermedades
que tenia el
ser
humano, reflexionando
se decía
y se repetía
que
debería
de cambiar su régimen
cotidiano,
y que para vivir tranquilo y sano no
le quedaba
otro
remedio
que de
irse y de
volverse
vegetariano....
Pero
esta
historia
no se terminaba
aquí.......
Reflexionando
aun un poquito....
Preocupado
se
preguntaba Pepito ....
Que adonde mierda iba
a encontrar..
Preservativos
de colores para
mosquito !!!
Rennes
05/ 04/2016.