Y tu casa es la tuya, yo prefiero y me quedo con mi apartamento,
donde yo puedo escuchar las risas y gritos de mi vecino “El jumento” mientras miro de mi balcón los chanchos que vuelan y los niños que juegan, ocupándome de mis loros y cayendo enfermo en este frio invierno de tanto helarme las pelotas, pero siempre pensando positivo y de ninguna manera en una posible derrota;
donde yo puedo escuchar las risas y gritos de mi vecino “El jumento” mientras miro de mi balcón los chanchos que vuelan y los niños que juegan, ocupándome de mis loros y cayendo enfermo en este frio invierno de tanto helarme las pelotas, pero siempre pensando positivo y de ninguna manera en una posible derrota;
Donde me acuesto con el sonido del despertador de la vecina,
y me levanto con la música de su aspirador y el ruido escandaloso que hace en su cocina, que importa! Esto no me molesta, al contrario me fascina y me es inspirador;
y me levanto con la música de su aspirador y el ruido escandaloso que hace en su cocina, que importa! Esto no me molesta, al contrario me fascina y me es inspirador;
Me gusta la mezcla de la gente en mi edificio, donde mi vecino de arriba come con palitos y no con el tenedor y el del pigmeo de al frente que pasa delante sin mirarte ni darte un buenos días acogedor, compensan un poco mis dos vecinos gays de abajo con cuerpos de Míster Universo que te dan sonrientes los buenos días como si te recitaran un verso.
Me gusta vivir en mi apartamento donde a la hora que se me de la gana puedo cantar, pedorrear y escribir lo que siento sin que nadie ose parar mi reloj biológico en movimiento.
Oscar Sáenz Omar
Rennes 22/02/2016.
Rennes 22/02/2016.

