samedi 28 novembre 2015

LA CHINA CON LOS PIES EN EL AGUA



Profundamente acostumbrado y mirando la cara de mi compañera yo hacia todo lo posible con mi hipnótica mirada para que ella no deje caer su cascada de lagrimas como una nueva Magdalena, ella era demasiado susceptible, y este era mi problema, conociéndola como yo la conocía,
de ella todas me las sabia.

La emoción era si fuerte verdaderamente que yo no sabia si esta era debida a que cuando llegamos, ella había visto en el aeropuerto una foto en ese articulo del periódico, o a que yo pronto vería a la familia después de mas de treinta años de ausencia, yo como siempre la mía la controlaba con prudencia.

Mi querido primo nos había ido a buscar al aeropuerto y nos dirigimos a la casa de mi tía, subimos las escaleras y lo primero que vimos fue a mi prima en el salón, yo me obstino a creer que fue por la sorpresa que ella para saludarnos no pudo despegarse del sillón, nos saludamos y pasamos a la sala y fue con mucha alegría que vi después de tanto tiempo a mis primos y a mi siempre recordada tía.

Mi mirada fulgurante, hizo que mi compañera de llorar se aguante y conversamos, almorzamos y del otro primo de al lado, “nos reímos” de su “broma” sobre mi hija y su “bronceado”, todo esto en un buen ambiente,
el tiempo pasó mas rápido que apurado y tuve que decirles gracias y adiós apenado;

Tristes y con desgana pasamos al salón para despedimos de mi prima, la misma que me había dicho “hola” como si me hubiese visto ayer y que me decía “chau” como si fuera a verme mañana.....
Decididamente ella continuaba sentada, concentrada haciendo lo que se le daba la gana, remojándose los pies en la palangana.

                                       Rennes 28/11/2015.