Anoche
deliré contigo,
soñé
que en tu alcoba me recibías,
inconsciente
y con derroche decidías,
de
hacer de tu persona el pan de todos mis días,
y
de tu agilita Fufuna, el manjar de todas mis noches.
Hermosa,
caprichosa y golosa,
no
le dabas tregua a tu infatigable yegua
y
apenas si dejabas respirar un poquito a mi borriquito,
tus
juegos eróticos yo no los podía rechazar,
insistiendo
con tus interminables deseos,
no
me dejabas reposar.
Con
las ganas que yo te inspiraba,
no
descansabas, y sin darte cuenta
con
el tiempo a mis energías, fustigabas
Y
entre mi yo pensaba,
que
un poco mas y tu exagerabas.
Por
teléfono pediste vacaciones
y
dejaste de trabajar para poder de mi aprovechar,
yo
era tu juguete, tu etalón, y tu te dabas con pasión,
y
yo me engañaba diciéndome que yo no tenia otra opción.
Buscándote
y buscándonos excusas repetías
que
eramos de la familia de simples humanos,
y
que en eso nos apoyábamos para continuar desenfrenadamente
nuestras libaciones, sin pensar en lo que diría la gente, los
fulanos o las sultanas,
terminabas
diciéndome que digan lo que digan,
seguiríamos
haciendo lo que se nos diera la gana.
Pero
me dije, el hombre no solo vive de amor y de sexo
y
ella me estaba arruinando la salud con ese contexto!
Me
desperté y prácticamente de un salto,
salí de la cama y me puse a escribir este texto.
Rennes
18/ 06/2015.
