jeudi 26 mars 2015

A USO PERSONAL!!!

                          A USO PERSONAL!!!
                              (Oscar Sáenz Omar)

Entre los gritos histéricos de mi perro, y los históricos ladridos de mi mujer,(a quien cariñosamente yo llamaba “La miope”) yo reflexionaba sin dormir, de la noche al amanecer, dando vueltas como un trompo o como loco en manicomio, sin saber exactamente lo que yo debía hacer para salir de ese pandemónium. 

Ya estaba molido de tanto bullicio que me sacaban de quicio, de ella y de sus constantes quejidos, mientras que el perro baboso la miraba y se extasiaba haciéndole piruetas, ya yo no aguantaba el agudo sonido de sus insoportables ladridos;
Ya estaba podrido, y los tampax en las orejas yo me los metía no quedandome otra cosa para disminuir el ruido,
Y cuando mi mujer los necesitaba, gritando de nuevo de mi se quejaba!
Yo no se que hacia la sinvergüenza con mis tapones auditivos que para mi uso personal yo me los compraba.

Todo esto me llegaba hasta la coronilla y pensé seriamente mandarme a mudar, y no a Madagascar, mas lejos aun, a la China o a la Conchinchina o derepente irme a buscar una mongola que sepa callarse y utilizar la cacerola, que no se me pegue como una cola, que no me hinche los cojones y sobretodo.....Que no se equivoque con mis tapones!!!


                                          Rennes 26/03/2015.

lundi 16 mars 2015

Media Luna o Media naranja


                      Media Luna o Media naranja
                             (Oscar Sáenz Omar)

En esa cálida noche en el parque de la Media Luna de San Miguel, orgullosa, la bella se paseaba remontando sus pechos erguidos, como queriendo mostrar amablemente la dirección del horizonte a quien se lo hubiese pedido. La vi por casualidad tomando el aire en los parajes y también vi a José Aguanta Poco, (mas conocido en el barrio como Pepito mi corazón), sentado en un banco detrás de un plátano, tratando de esconderse, temblando como polizonte en camión frigorífico;
Parándome seco, con trastorno vi que el vigilaba a su “asunto”, (como el la llamaba por disimulo), fingiendo llenar crucigramas en una revista de culo, desconfiado la seguía sin perderla de vista con su mirada.
Mientras sin hacerlo al propósito ella paso a su lado sin verlo, como si nada, justo adelante, y el lo encajó como si le hubiesen metido un supositorio de elefante! Me sorprendió ver a Pepito adolorido, solo yo podía apenas escuchar su grito reprimido!
Y ufana la hermosa continuaba su camino, salerosa “a la peruana” parándose de vez en cuando para hacerse fotografiar de muy buena gana.

El aguantó por la cólera, de acercarse como lo había pensado de hacer, antes del supositorio, de piropearla como Don Juan tenorio y decirle: Si ese andar no se lo había enseñado un coreografo, Porque ella no caminaba! Ella danzaba como una diosa!

Pero continuando a ver que el que la acompañaba insistía fotografiandola, el se sentía peor que una cosa, como un Don Juan en su Velorio, e irritado esta vez, (y no por el supositorio) se preguntaba, si era o no ese demonio,
el amor secreto del que tanto ella le había hablado sin detalles durante las pausas a media luna de sus frenéticas noches de insomnio.
Y el, de su amor secreto?.....Nada! Pues era tan secreto para el,
que Pepito hasta ahora no lo conocía y es por ello que el se hacia discreto, y eso lo incomodaba sintiendo que esa noche “algo” en sus entrañas le hacia cosquillas, quizás fuese el amor que encontraría y que seria para el como un reto, y a eso, el epidérmicamente le temía.

Cuando ellos se miraban veía claro y neto en ella, que sus ojos brillaban mirándolo con insistencia y ese...Demonio H... de la gran P... Se reía!!!
Y Pepito podrido no sabia si lloraba o gemía, solo veía en su febril cabeza que en su cuerpo todo en ella se derretía, y el a su gran sorpresa descubrió sentimientos incontrolables, sintiéndose loco de celos, silenciosamente y sin gritar, el......Calamitosamente sufría!
mientras que ella con “su” fotógrafo a viva voz se reía.

Destrozado, comprendió que ella era ese “secreto tan adorado” que en el fondo de sus tripas y de su corazón lo había tenido bien camuflado! Tanto, que no había podido ver la diferencia, entre el amor que pudo haber encontrado a su lado, y el placer de haber hecho suyo ese tan deseado “asunto” desenfrenado, e idiota que era, que sin ni siquiera haberlo mirado, el Pepe, ciego al amor, por desconfiado lo había ignorado, y como de costumbre el había terminado por dejarlo pasar ensayando de convencerse de que las cosas eran así y que nada lo haría cambiar.

Alejándome vi a Pepito rumiando solo en el camino, sin duda regresaba a su casa, conociéndolo bien me imagino, que el trataba de evitar que el amor lo venga a buscar y cambie “su confortable” destino.

                                       Rennes 16/03/2015.