lundi 21 juillet 2014

La Felina


                                                                     La Felina
                                  (Oscar Sáenz Omar)
Virginia la amiga de mi mujer a quien cariñosamente llamábamos La Tigresa” (decían por allí las malas lenguas que era una mujer a mitad tigre y a mitad diablesallego esta noche al apartamento teniendo algo que hacer en mi ciudad, sonriendo me saludo pidiéndome alojamiento, pedido al que naturalmente con cortesía le di mi consentimiento diciéndole que yo estaba solo y que Emilia, (mi mujer) se había ido el fin de semana con su hermana Hortensia para solucionar un problema de familia, y quejándome casi bromeando le decía que yo no me acostumbraba todavía a sus ausencias.

Improvisando preparamos algo y comimos charlando en la cocina, hablamos de su separación con su compañero y reímos de sus anécdotas graciosas, vi que el vino que tomamos durante la comida nos había puesto de buen humor y ella estuvo locuaz y sonriente conmigo, y después de haber escuchado un poco de música yo la instalé en el cuarto destinado a los amigos.

Muchas horas después, pasada la media noche, la puerta de mi cuarto se entre-abrió lentamente y en la semis-oscuridad ella se acerco sentándose en mi cama, felina ronroneando como una gata en calor ella se abandono en mis brazos haciéndome cariños con mucho ardor.

Fue tan inesperado que por ella yo sea acosado que ni siquiera me dio el tiempo de decirle que todo esto era la culpa del vino que había tomado y que ella sabia muy bien que de su amiga yo estaba enamorado.

Sus labios se colaron a los míos impregnándose de su sabor y yo los acepte sin poder argumentar, al comienzo sin mucho calor, (yo hago remarcar),
que traté de hacerle oposición y luego para no excitarme mirando sus parpados cerrados me imaginaba a su gata y al azul cielo de sus ojos, murmurándole apenas le decía que yo era quisquilloso y yo me preguntaba al mismo tiempo si yo divagaba, y el porque de su precipitado arrojo, me decía que esta tigresa tan arrebatada no le tenia miedo a nada, y que sin importarle las consecuencias ella se dejaba llevar por sus antojos.

Pero después no se lo que paso! Oh mon Dieu mea culpa! Yo pecador! Aceptándole su perfumada flor yo cedí a sus tentaciones! Afirmo que tengo una disculpa porque tuve como una amnesia pasajera que me hizo olvidar mis innumerables promesas de fidelidad (cosa muy rara en mi) en ese momento de debilidad perdí todas las nociones, incluso la de la honestidad.
Esto duró muchas horas, entre caricias, suspiros y gemidos pasamos la noche (sin jactarme y sin que ella tuviera que rogarme) combiné toda mi paleta de exclamaciones y de posiciones, la verdad es que no era el momento de arrepentimientos ni de lamentaciones.

Temprano en la mañana mientras que ella se duchaba yo preferí no decir nada y mirar por la ventana, comenzaba a levantarse el día y se disipaba la neblina y apenas si yo veía la alberca, y ella ya cambiada y maquillada, agarrando su saco y dándome un beso cerro la puerta y lentamente se alejó ronroneando como había llegado.... Como una felina.....
Carajo! Que felina ni que felina!

Es una Felona! (Grité cuando ya no estaba cerca)
Esta se ha comportado con su amiga como una puerca!!!
Colérico me insurgí contra ese ultraje asegurando la puerta con el picaporte me dije que tenia que olvidar, y sobre todo.... De no perder el norte!

                                               Rennes 21/07/2014.

dimanche 13 juillet 2014

Un Samedi soir à Péaule


                         Un Samedi soir à Péaule
                                (Oscar Saenz Omar)


En chevauchant la machine infernale,
assise derrière son jeune motard,
la belle péaulaise, les cheveux au vent et fraîchement vêtue,
se dirigea au bal du samedi soir à la Roche-Bernard.
Sa sœur aînée estomaquée, parce que ses règles l’empêchaient de sortir, était obligée de rester à la maison où elle boudait.

Pendant que sa nonchalante sœur se tortillait au bal avec son petit copain sur 'satisfaction' une chanson des Rolling Stone, elle, la sœur réglée, râlait faisant la vaisselle pendant que sa mère s’en foutait du bruit; elle faisait la cuisine en écoutant du Brel.

C’était connu par tous, que les deux sœurs aimaient faire la fête dans le village, chaque année elles attendaient avec impatience de bouger leurs jolis petits culs le quatorze Juillet au bal des pompiers.

Mais en secret toutes les deux rêvaient de la nuit au petit matin qu'on viennent les sortir de leur bled, un parisien et un péruvien, le premier pour la sortir de sa routine et le
deuxième pour l'apprendre à faire la cuisine.Tous les deux arrivent avec des baguettes chaudes à peine sorties de leurs four pour leur offrir avec amour.

                                                         Rennes 13/07/2014.      

mardi 8 juillet 2014

Modestia aparte...


                              Modestia aparte...
                                 (Oscar Sáenz Omar)

Mientras escribía un resumen del viaje a mi país después de muchos años de ausencia pensaba a la maravillosa historia familiar de los Sáenz y a la riqueza afectiva de su herencia, recordaba también con alegría que al llegar tuve la confirmación que mis familiares y amigos cercanos no me habían olvidado, y que mis sobrinos y nietas dejaron de ser virtuales, como decía mi primo Perico, le mostré ese dia que para mi eran bien reales, vi también que mi mujer con su the french style” los había obnubilado dejándome de lado, invisible como en un numero de ilusionista, en nuestra vida, en el espectaculo de todos los días ella iba tan rápido que yo apenas si la seguía.
Invisible y solo, y con mi timidez que de expresarme me impedía, yo trataba sobre todo de no olvidarme de los verbos ser y “star”

Y de tomar una pausa decidía, para tratar de explicarme porque yo la seguía y hasta cuando esto duraría. Seguro que ella dirá que soy paranoico, celoso y egoísta, que escribo así porque quiero estar siempre al centro de la pista y que me falta un poco de humildad y de sencillez y que yo estoy viendo siempre las cosas al revés, eso es lo que yo escucho nerviosamente una y otra vez!
No hay nada que yo pueda hacer, sus adjetivos calificativos me dejan contemplativo, claro que no existe ni una onza de verdad y esto es un fardo que yo tengo que soportar, las cosas son así y no las puedo evitar.

Recusar lo que dice sería a su infalible opinión una aberración, estoy seguro que ella, la cherie” lo tomaría como una provocación, me siento impotente como siempre, como una mosca en su tela de araña dejándome convencer con su resistente e imparable locución.

Sigo buscando la explicación y trato de no enojarme conmigo mismo de mi persona que me pertenece, pero haciéndolo temo que vaya a causar una horrible ulceración a mi pobre estomago que no lo merece.
Yo me decía que “acompañado” realicé este largo viaje, y durante mi corta estadía, salvo algunos momentos fuertes de alegría, no tuve el tiempo de reposarme o poco, ella no caminaba... Corría! Mental y físicamente! Y yo desgraciadamente me fatigaba nerviosamente, y después mientras ella cansada dormía yo me preguntaba. Como ella hacia y porque yo la traje,
y yo me molestaba conmigo por mi falta de coraje.

La idea al comienzo era que yo debía partir solo, pero como de costumbre ella se invito, y yo, idiota como siempre consentí sin replicar, si al menos ella pudiera de vez en cuando hacer el esfuerzo cuando estamos al exterior de no hacerse remarcar, y dejar de pensar que todos somos satélites que alrededor de ella debemos girar, seré mas claro, que ella deje de pensar que es el centro del universo, me disgusta y a veces pienso que ella no merecería ni siquiera que yo le escriba un verso, y le repito que si ella me ama debería aprender a escuchar, a temporizar y a parar de correr, que una extrema fatiga me esta ganando y que para vivir necesito algo más, pienso sin duda al teatro, ese espacio vital que me dejaba el tiempo para reflexionar, crear y comunicar. Si! Eso es! Es lo que me debe faltar....

Bueno me voy a parar! Sé que la vida me ha dado tanto que no me puedo quejar y que debo continuar a afirmarme sin lamentarme y tener siempre en cuenta que cuando a ella se le mete una idea en la cabeza de nada sirve sugerirle otra diferente, pero después como soy terco sigo ensayando y me dirijo a la capilla directamente, y encendiendo una vela ruego a San Clemente para que mi querida mujer me escuche rápidamente. Pero que se apure Carajo! Que me estoy quemando la mano inútilmente!!!

Pero... Nada! Nothing! Niente! Y yo sigo desesperando pensando que con mis ruegos ella me escuchará derepente, pero tengo la fuerte impresión que ésta señora no escucha a nadie, ni siquiera a ese viejo Clemente!!! Y me viene de nuevo a la mente la pregunta que me martilla asiduamente.....Y si ella me tomara por un idiota realmente? La respuesta no la tengo, pero cuando leerá este escrito no tardará en contestarme, probablemente me dirá con afecto que finalmente no lo soy, que me ama y que soy muy buena gente. No, no me preocupo, seguro que ella me enviará un email urgente
o se cagará de risa de mi.......Personalmente!!!

                                                       Rennes 08/07/2014.