Cultivando
su paciencia...
(Oscar
Saenz Omar)
Vicente
soñaba y escuchaba con los ojos extraviados mirando en la nada,
pensaba que despues se iba sentir feliz como un artista aclamado
al
centro de la pista.
Esto
pasaba justo antes de la prometida prueba de amor por ella prevista.
Y Vicente, esperaba paciente, apenas si escuchaba a Elena, su bien
amada. Los dos acostados en su cama, las cabezas tocandose de lado a
lado, reposaban en la amarillenta almohada, el miraba angustiado de
la cama, el techo, y el espacio le parecia de mas en mas estrecho.
Ella,
sin cesar hablaba y hablaba, y hablando de todo, no hablaba de nada,
hasta que queriendo llamar la atencion de Vicente, le tomo
fuertemente la mano y le dijo : Vicente yo te amo y te lo voy a
demostrar, a partir de hoy dia tu seras mi jardinero y tu cuidaras mi
florcita, pero antes, por favor, escucha bien y no me digas nada...
...Vicente
mi florcita no esta nuevecita, esta herida y casi marchita..no soy
virgen,.........No, Vicente, no.....No fué un hombre, No ! Soy
sincera
Vicente,
tu seras el primero...yo soy una mujer que se respeta....Creeme
Vicente... Mi virginidad....la perdi................Montando la
bicicleta !
!!! TE LO JURO QUE FUE UN ACCIDENTE VICENTE !!!
Era
evidente que ella des burlaba de la gente ! Ella tenia 26 y el
19 años y en cuestion de sexo y mujeres Vicente no era mas
experimentado que un retardado pre-adolecente. Mismo si su hermana
mayor le habia dicho que la historia de la bicicleta era un viejo
cuento bien rodado, y que el era un tonto quedado, Vicente creyendola
o no, enamorado, con Elena se caso y se quedo a su lado, maltratado,
mucho tiempo despues el se habia separado quedandose solo y
desamparado, esperando el amor tan deseado.
Años
despues Vicente se encontraba de nuevo con una pobre flor marchita en
busca de un jardinero, pero como toda mujer que se respeta, esta
palabreaba al inocente con la historia de la bicicleta y de su
« peligroso » accidente.
Cultivando
su paciencia y haciendolo por experiencia, Vicente escuchaba
serenamente la increible historia aprendida de memoria, y sabiendo
que tampoco esta vez seria el primer jardinero, se decia por lo bajo
sincero : Vicente, esta mujer es una flecha, aprovecha de la
cosecha, haz como si la creyeras y no le cierres la bragueta y dejala
mentir sin hacer morisquetas!
Rennes
24/10/2013.


